Abel Sánchez

Abel Sánchez

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Cálmate, mi Joaquín, cálmate… Estoy aquí yo, tu mujer, toda tuya y sólo tuya. Y ahora que sé del todo tu secreto, soy más tuya que antes y te quiero más que nunca… Olvídalos… desprécialos… Habría sido peor que una mujer así te hubiese querido…

—Sí, pero él, Antonia, él…

—¡Olvídale!

—No puedo olvidarle… me persigue… su fama, su gloria me sigue a todas partes…

—Trabaja tú y tendrás fama y gloria, porque no vales menos que él. Deja la clientela, que no la necesitamos, vámonos de aquí a Renada, a la casa que fue de mis padres, y allí dedícate a lo que más te guste, a la ciencia, a hacer descubrimientos de ésos y que se hable de ti… Yo te ayudaré en lo que pueda… Yo haré que no te distraigan… y serás más que él…

—No puedo, Antonia, no puedo; sus éxitos me quitan el sueño y no me dejarían trabajar en paz… la visión de sus cuadros maravillosos se pondría entre mis ojos y el microscopio y no me dejaría ver lo que otros no han visto aún por él… No puedo… no puedo…

Y bajando la voz como un niño, casi balbuciendo como atontado por la caída en la sima de su abyección, sollozó diciendo:

—Y van a tener un hijo, Antonia…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker