La TÃa Tula
La TÃa Tula —¡Claro, es mi hija!
—¿Más?
—¡SÃ, más! Te lo quiero declarar ahora que estoy en el zaguán de la eternidad; sÃ, más. ¡Ella y tú!
—¿Ella y yo?
—¡SÃ, ella y tú! Y porque no tenéis mi sangre. Ella y tú. Ella tiene la sangre de Ramiro, no la mÃa, pero la he hecho yo, ¡es obra mÃa! Y a ti yo te casé con mi hijo…
—Lo sé…
—SÃ, como le casé a su padre con su madre, con mi hermana, y luego le volvà a casar con la madre de Manolita…
—Lo sé… lo sé…
—Sé que lo sabes, pero no todo…
—No, todo no…
—Ni yo tampoco… O al menos no quiero saberlo. Quiero irme de este mundo sin saber muchas cosas… Porque hay cosas que el saberlas mancha. Eso es el pecado, original, y la SantÃsima Virgen Madre nació sin mancha de pecado original…
—Pues yo he oÃdo decir que lo sabÃa todo…
—No, no lo sabÃa todo; no conocÃa la ciencia del mal… que es ciencia…
—Bueno, no hables tanto, madre, que te perjudica …