Niebla
Niebla —Pues esto, charlar, sutilizar, jugar con las palabras y los vocablos… ¡pasar el rato!
—¡Ellos sà que lo estarán pasando!
—¡Y tú también!, ¿te has encontrado nunca a tus propios ojos más interesante que ahora? ¿Cómo sabe uno que tiene un miembro si no le duele?
—Bueno, y ¿qué voy a hacer yo ahora?
—¡Hacer… hacer… hacer…! ¡Bah, ya te estás sintiendo personaje de drama o de novela! ¡Contentémonos con serlo de… nivola! ¡Hacer… hacer… hacer…! ¿Te parece que hacemos poco con estar asà hablando? Es la manÃa de la acción, es decir, de la pantomima. Dicen que pasan muchas cosas en un drama cuando los actores pueden hacer muchos gestos y dar grandes pasos y fingir duelos y saltar y… ¡pantomima!, ¡pantomima! ¡Hablan demasiado!, dicen otras veces. Como si el hablar no fuese hacer. En el principio fue la Palabra y por la Palabra se hizo todo. Si ahora, por ejemplo, algún… nivolista oculto ahÃ, tras ese armario, tomase nota taquigráfica de cuanto estamos aquà diciendo y lo reprodujese, es fácil que dijeran los lectores que no pasa nada, y sin embargo…
—¡Oh, si pudiesen verme por dentro, VÃctor, te aseguro que no dirÃan tal cosa!