Niebla
Niebla El pobre fue a acostarse ardiéndole la cabeza. Y al echarse en la cama, a cuyos pies dormÃa Orfeo, se decÃa: «¡Ay, Orfeo, Orfeo, esto de dormir solo, solo, solo, de dormir un solo sueño! El sueño de uno solo es la ilusión, la apariencia; el sueño de dos es ya la verdad, la realidad. ¿Qué es el mundo real sino el sueño que soñamos todos, el sueño común?».
Y cayó en el sueño.