Paz en la guerra
Paz en la guerra Juan José esperaba el triunfo de un dÃa a otro; la poda de los fusilamientos de Estella habrÃa de servir para en adelante de escarmiento a los traidores; y el hecho mismo de que tuviese el enemigo un rey en quien cifrar sus esperanzas y concretar los anhelos de sus esfuerzos, darÃales a ellos, a los carlistas, vigor para derrotarlos. ¡Ya verÃa, ya verÃa el reyecito católico-liberal! Y canturreaba Juan José entre dientes:
En Lácar; chiquillo, le viste en un Iris;
si don Carlos le da con la bola,
como a una pelota
te planta en ParÃs.