Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma ¿Por qué no, cuando el delito es evidente y manifiesto, y de la dilación se podrían seguir inconvenientes? Como entonces, que estaba el ejército del Emperador en extremo peligro, si no se apoderaba de las ciudades y villas de aquel Estado de Milán.
ARCEDIANO:
¿Pues por qué después el Emperador no había querido hacer información para saber la verdad y restituirle su Estado si se hallara sin culpa?
LACTANCIO:
¿Y cuándo visteis vos oír por procurador un reo en caso criminal, especialmente donde interviene crimen laesae maiestatis? Presentárase él y oyéranle a justicia. De otra manera, el no presentarse le hacía culpado.
ARCEDIANO:
Temíase de los capitanes del Emperador, que le tenían mala voluntad.
LACTANCIO: