Diálogo de las cosas acaecidas en Roma
Diálogo de las cosas acaecidas en Roma ¿Por qué no os metíais entre los soldados españoles y salvarais vuestra hacienda?
ARCEDIANO:
Mis pecados me lo estorbaron y cupiéronme en suerte no sé qué alemanes, que no pienso haber ganado poco en escapar la vida de sus manos.
LACTANCIO:
¿Es verdad todo lo que de allá nos escriben y por acá se dice?
ARCEDIANO:
Yo no sé lo que de allá escriben ni lo que acá dicen, pero séos decir que es la más recia cosa que nunca hombres vieron. Yo no sé cómo acá lo tomáis; paréceme que no hacéis caso de ello. Pues yo os doy mi fe que no sé si Dios lo querrá así disimular. Y aun si en otra parte estuviésemos donde fuese lícito hablar, yo diría perrerías de esta boca.
LACTANCIO:
¿Contra quién?
ARCEDIANO:
Contra quien ha hecho más mal en la Iglesia de Dios que ni turcos ni paganos osaran hacer.