Genio y figura
Genio y figura Rafaela, aunque aparentó sentir, no sintió demasiado, por lo que ya queda dicho, la partida de Pedro Lobo. Quien la sintió con todo su corazón, y la lamentó y la lloró, fue D. JoaquÃn, que era muy tierno, pudiendo asegurarse que poseÃa el don de lágrimas.
A poco de la partida del gaucho, ocurrió en RÃo cierta novedad, que, aun suponiendo a Rafaela muy melancólica, hubiera distraÃdo sus melancolÃas.
El Sr. Gregorio Machado era el más rico propietario de todo el Brasil, dueño de muchos fondos públicos y de acciones del Banco, de magnÃficas fazendas en las provincias de San Pablo y Pernambuco y de florestas dilatadas, donde abundaban las maderas preciosas, en la interior provincia de Mato-Grosso. Centenares de esclavos cultivaban sus posesiones; y sus rentas y ganancias eran tres o cuatro veces mayores que las de D. JoaquÃn, con ser este uno de los más acaudalados brasileños.
Viudo el Sr. Machado, tenÃa un hijo, llamado Arturo, de veintiséis años de edad y muy lindo mozo.
Arturo habÃa estudiado leyes en la Universidad de San Pablo, donde las mujeres son guapÃsimas. En todo el Brasil alcanzan fama de seductoras y de que tienen misteriosas cualidades y encantados lazos con que saben cautivar a los hombres. De San Pablo han salido mujeres que, por su belleza y por otros atractivos, han llegado al pináculo de la fortuna.