Novelas y cuentos completos

Novelas y cuentos completos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Escápate! —Daba a entender con sus ademanes de consejo—. No seas zonza. Escápate de puntillas, apenas él se descuide. Sí. Sí puedes. De puntillas… Escápate… No hay más que un paso al corredor… Si fuese más lejos… Pero, de un salto… ¡salvada! Apúrate nomás. Nadie te está viendo… Pronto…

Pero así son las cosas. Adelaida no se fijó en su hermanito. ¡Pobre hermana! Si se hubiese dado cuenta de cuanto le advirtió Santiago… Pero así son las cosas. Ella, desgraciadamente, no lo vio.

—¡Yo no sé qué le pasa! —Seguía sollozando Adelaida—. ¡Hace ya tiempo que está así conmigo!

Otra vez morían sus palabras en apasionado lloro.

Santiago, de pronto, secó sus lágrimas con el dorso de la leñosa muñeca y con el extremo de manga desgarrada. No habiendo sido advertido aún por Balta, se irguió ahora en un perfecto ademán adulto y tosió. No podía soportar. Acercóse ruidosamente más al quicio. Dijo, como quien no sabe nada de lo que ocurre:

—¿Qué haces, Adelaida? ¿Buscas tu rueca? Yo no la he visto desde el otro día…

Nadie hizo caso al arrapiezo.

—¿No ha llegado todavía don Balta? ¡Pobrecito! Si lo habrá agarrado el aguacero…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker