Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos —¡Pero fÃjate que es el alcalde! ¡FÃjate el honor que vas a tener de comer con su familia y el subprefecto, los doctores y lo mejor de Colca! ¡Anda! ¡No seas zonzo! Ya verás que si vas al banquete, nos van a invitar siempre, a todas partes, el juez, el médico y hasta el diputado, cuando venga. Y seremos nosotros también considerados después como personas decentes de Colca. De esta noche depende todo. Y vas a ver. Todo está en entrar en la sociedad, y el resto ya vendrá: la fortuna, los honores. Con buenas relaciones, conseguiremos todo. ¿Hasta cuándo vamos a ser obreros y mal considerados?…
Ya se hacÃa tarde y se acercaba la hora del banquete. Tras de muchos ruegos de José, Mateo, sobreponiéndose al dolor de sus zapatos, afrontó el heroÃsmo de ir a la fiesta. Mateo sufrÃa lo indecible. Iba cojeando, sin poderlo evitar. Al entrar a los salones del alcalde, entre la multitud de curiosos del pueblo, con algo tropezó el pie que más le apretaba y le dolÃa. Casi da un salto de dolor, en el preciso instante en que la mujer del alcalde aparecÃa a recibirle a la puerta. Mateo Marino transformó entonces y sin darse cuenta cómo, su salto de dolor, en una genuflexión mundana, improvisada e irreprochable. Mateo Marino saludó con perfecta corrección:
—¡Señora, tanto honor!…