Novelas y cuentos completos
Novelas y cuentos completos Una carcajada vino a apuñalarme de sesgo a sesgo el corazón. Y mi padre gimió con desgarradora lástima, lleno de piedad infinita.
—¡Pobre! Se cree hombre. Está loco…
La oscuridad se hizo otra vez.
Y arrebatado por el espanto, me alejé de aquel grupo tenebroso, la cabeza tambaleante.
—¡Pobre! —exclamaron todos—. ¡Está completamente loco!…
* * *
—Y aquà me tienen ustedes, loco —agregó tristemente el hombre que nos habÃa hecho tan extraña narración.
Acercósele en esto un empleado, uniformado de amarillo y de indolencia, y le indicó que le siguiera, al mismo tiempo que nos saludaba, despidiéndose de soslayo:
—Buenas tardes. Le llevo ya a su celda. Buenas tardes.
Y el loco narrador de aquella historia, perdióse lomo a lomo con su enfermero que le guiaba por entre los verdes chopos del asilo; mientras el mar lloraba amargamente y peleaban dos pájaros en el hombro jadeante de la tarde…