Damas oscuras
Damas oscuras Esto actuó como un rayo cayendo directamente sobre la cabeza de un hombre con un único hijo varón, ¡la luz de sus ojos! El otro telegrama, que abrí con las manos tan temblorosas que perdí mucho tiempo a causa de la premura, iba más o menos en la misma línea: «Sin mejoría. Doctor teme encefalitis. Te llama día y noche. No permitas que nada te detenga». Lo primero que hice fue mirar los horarios para comprobar si había algún tren que saliera antes del de medianoche, ¡y eso que sabía que no existía tal cosa! Luego leí las cartas, que me proporcionaron (¡ay de mí!) todos los pormenores del asunto. Me contaron que mi hijo llevaba bastante tiempo demacrado y con una expresión de susto dibujada en el rostro. Su madre se había dado cuenta antes de que yo me marchase, pero no había querido decírmelo por no alarmarme. Esta expresión de miedo había ido acentuándose cada día, y pronto observaron también que Roland llegaba a una velocidad desaforada, recorría el jardín a galope tendido haciendo que al poni le salieran espumarajos por la boca de tanto jadear, y se presentaba él mismo en casa «pálido como una sábana» y con la frente anegada en sudor. Durante mucho tiempo se negó a responder a cualquier pregunta, y conforme pasaban los días empezó a mostrar ciertos cambios de humor acompañados por un sentimiento de rechazo al colegio, al que era reacio a ir. En un determinado momento, empezó a pedir con insistencia que fueran a recogerlo en el coche de caballos por la tarde, lo cual constituía un lujo absurdo. Se negaba a salir a pasear por los terrenos de la finca y se sobresaltaba con cualquier sonido, y su madre no dejaba de insistirle para que le diera una explicación. Cuando el pequeño (nuestro hijo, Roland, que hasta entonces no sabía lo que era el miedo) empezó a hablarle de las voces que había oído en el jardín y de las sombras que se le habían aparecido entre las ruinas, mi esposa lo mandó a la cama de inmediato y ordenó llamar al doctor Simson, lo cual, desde luego, era la única forma sensata de proceder en aquel momento.