Damas oscuras
Damas oscuras —Bagley —le dije—, hay algo relacionado con esas ruinas que no entiendo. Quiero ir hasta allÃ. Debe mantener los ojos bien abiertos y evitar despistarse en ningún momento. Prepárese para atacar a cualquier extraño que vea si fuera necesario, cualquier cosa, sea hombre o mujer. No debe hacer daño a nadie, pero…, si ve cualquier cosa rara, échele el guante.
—Coronel —me dijo Bagley, con un ligero temblor en la voz—, se dice que por aquà hay cosas… de esas que no son ni hombre ni mujer.
Pero no podÃamos perder el tiempo charlando.
—¿Estás conmigo, o no? ¿Quiere seguirme, soldado? Es mi única pregunta —le dije.
Por toda respuesta, Bagley dio un paso adelante e hizo un saludo militar. Yo supe entonces que no tenÃa nada que temer.