Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ Los irreconciliables Saunders y Hamilton se mostraban —extraño y sorprendente serÃa lo contrario—, se mostraban los más ardientes en recriminar acerca de este asunto. Ninguna circunstancia más propia para las manifestaciones de su acariciada puntualidad. En voz alta peroraban en medio de un cÃrculo que aprobaba sus palabras, y en cuya primera lÃnea figuraba, sin dejar de fumar en pipa, Van Piperboom, de Rotterdam.
¿HabÃa comprendido el holandés la desagradable situación en que se hallaba, asà como todos sus compañeros? En todo caso, no dejaba de hacer signos aprobatorios al escuchar —sin comprender, por otra parte, una sola palabra— los discursos de los cabecillas de la oposición.