Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ El capitán se aproximó entonces algo más a tierra, desarrollándose la costa meridional ante las miradas de los entusiasmados pasajeros.
Aparecieron en primer término las rocas bajas de que está formada el cabo San Lorenzo, asà como la lengua de tierra que lo une al resto de la isla. Luego la costa se eleva, para formar los monstruosos contrafuertes que sostienen la montañas del centro. Entre cada una de ellas se distinguÃan algunas ciudades, deliciosas a aquella distancia: Machico, Santa Cruz, Canical, según Roberto designó al pasar.
A las cuatro, un nuevo cabo, el cabo Garajao se alzó ante el navÃo. Algunas vueltas de hélice bastaron para doblarlo, y pocos instantes después el Seamew atracaba en la rada de Funchal, en medio de una numerosa flota, en cuyos mástiles flotaban los pabellones de todas las naciones.