Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ Inconscientemente había Alice seguido los pasos de su cuñado. Retrasada por una caída, llegó al pie del peñasco cuando él se hallaba ya en la cima. Esforzóse primero por escalar a su vez el bloque, pero pronto comprendió que le faltaría tiempo. La onda amenazadora no estaría ya a cien metros.
Que ella consiguiese, no obstante, elevarse dos o tres metros todavía, y tal vez fuera suficiente. Mas para conseguir esto con suficiente tiempo érale preciso un socorro, socorro que solamente Jack…
—¡Jack! —exclamó.
A aquel llamamiento, Jack Lindsay bajó los ojos. La vio. En el acto se inclinó, tendió la mano…
Pero… ¿qué infernal sonrisa se dibujó de pronto en sus labios…? ¿Qué mirada llena de maldad dirigió, con la rapidez del relámpago, desde su cuñada a la onda arrolladora?
Tras una breve vacilación, Jack se enderezó sin haber prestado el implorado socorro, mientras que Alice lanzaba un grito de desesperación, pronto ahogado por la ola mugidora, que la cubría y la arrastraba en su torbellino…