Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ La hélice batió el agua turbulentamente; el buque se deslizó dejando atrás una estela de ondas espumosas; se había iniciado la travesía.
Roberto apoyó entonces la cabeza sobre su brazo extendido. La lluvia continuaba cayendo, pero él no le prestaba atención perdido en los recuerdos que acudían a su mente.
Revivía todo el pasado. Su madre, apenas entrevista; el colegio donde tan dichoso fuera; su padre, tan bondadoso. Después, la catástrofe que tan hondamente había perturbado su existencia… ¿Quién hubiera podido vaticinarle en otro tiempo, que un día se vería solo, sin recursos, sin amigos, transformado en intérprete, saliendo para un viaje cuyos resultados tal vez presagiaba aquella lúgubre partida en medio de la bruma, bajo aquella lluvia helada?
Un gran tumulto le hizo volver en sí y erguirse rápidamente. Se oían gritos, voces, juramentos… Resonaron recias pisadas sobre el puente…; luego se oyó un desagradable frotamiento de hierro contra hierro… y una masa enorme apareció a babor para perderse velozmente en la noche.
Por las ventanas asomaron caras asustadas; los pasajeros aterrados invadieron el puente; pero la voz del capitán se alzó tranquilizadora. Aquello había sido un simple incidente; no había ocurrido nada.