Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ ¿Qué les importaba aquel espectáculo, maravilloso seguramente, pero hecho banal ya por la costumbre? ¿Qué interés encerraba para ellos aquella ciudad, agradable sin duda, pero sin duda también muy semejante a las demás ciudades visitadas ya? Su única preocupación era el célebre pico del Teide, más conocido con el nombre de pico de Tenerife, cuya ascensión, prometida por el programa, constituía el clou del viaje. ¡He ahí una cosa verdaderamente nueva y original! Sólo la aproximación de excursión semejante hacía ya subir las acciones de la agencia Thompson.
Pero verdaderamente tenían mala suerte los turistas del Seamew, Aquel pico, hacia el cual, durante la travesía de Gran Canaria a Tenerife habían dirigido ellos sus miradas, estaba obstinadamente oculto tras un espeso manto de nubes impenetrables hasta para los mejores anteojos. A la sazón, aun admitiendo que el cielo se hubiese despejado, era ya demasiado tarde; la costa misma limitaba las miradas.
Soportábase, no obstante, aquel contratiempo con filosofía. Hasta parecía como que el pico hubiese excitado más la curiosidad de sus futuros conquistadores permaneciendo tan misterioso. No se hablaba más que de él, y tal era la obsesión que muy fácilmente pudo Thompson persuadir a la mayoría de sus pasajeros a que renunciaran a pisar el suelo de Santa Cruz.