Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ No fue de éstos el joven matrimonio. Antes aún de que el ancla hubiese mordido el fondo, habíase hecho trasladar a tierra, con su acostumbrada discreción, y a los pocos instantes había desaparecido, para no reaparecer hasta el momento de la partida.
Habríanles seguido probablemente sus compañeros, si Thompson, viendo la indiferencia general por la capital de Tenerife, no se hubiera arriesgado a proponer ir por agua a la ciudad de La Orotava, que, situada sobre la costa septentrional, es el punto de partida de las ascensiones, en vez de dirigirse a ella por tierra, conforme señalaba el programa. De esta suerte, pensaba él, se economizaría un transporte oneroso.
Con gran sorpresa suya, esa proposición no tropezó con ninguna dificultad, y habiéndose fijado para el día siguiente la partida del Seamew, la mayor parte de los turistas decidieron permanecer a bordo. Algunos viajeros no imitaron, sin embargo, aquella indiferencia. Eran éstos siempre los mismos: Alice Lindsay y su hermana; Roger de Sorgues, su inseparable compañero; Saunders provisto de su amenazante cuaderno; Sir Hamilton y su familia, que ejecutaban rigurosamente el programa.