Agencia Thompson y Cia_
Agencia Thompson y Cia_ Camino pesado y áspero hasta para los mejores caminantes. Durante más de una hora se siguió un sendero apenas trazado, hundiéndose los pies hasta el tobillo en la arena; luego hubo que subir por un camino escarpado…
Largo tiempo hacÃa que habÃa sonado la medianoche cuando los turistas, agotados y al cabo de sus fuerzas, se vieron por fin rodeados de casas. En medio de aquel desierto de sombra y de silencio, el hallar suficiente alojamiento para tan gran número de personas constituÃa un verdadero problema.
Tomóse el partido de dividirse en tres grupos. Uno, bajo la dirección del capitán, comprendÃa a los tripulantes del difunto buque. El segundo, dirigido por Thompson, contó, naturalmente, a Baker entre sus miembros. El tercero, al fin, se confió al poliglotismo de Roberto.
Este último, cuando menos, al que se habÃan incorporado Roger y las dos americanas, no tropezó con molestias para encontrar hotel. En pocos minutos Roberto descubrió uno a cuya puerta llamó de manera capaz de despertar a los más obstinados durmientes.
Cuando el hotelero entreabrió su puerta, la vista de tan numerosos clientes pareció llenarle de estupefacción.
—¿Tiene usted habitaciones que proporcionarnos? —preguntó Roberto.