Alrededor de la Luna
Alrededor de la Luna Aquella misma noche, los señores Maston y Belfast enviaron un cablegrama desde la estación de Long’s Peak a los individuos del observatorio de Cambridge en el que comunicaban que el día 11 de diciembre, a las ocho y cuarenta y siete minutos de la noche, habían distinguido el proyectil lanzado por el columbiad de Stone’s Hill; que la bala, desviada de la dirección por una causa desconocida, no había llegado a su término, si bien había pasado bastante cerca para ser detenida por la atracción lunar y en su movimiento circular, empezando a recorrer una órbita elíptica alrededor del astro de la noche, convirtiéndose en satélite suyo.
Añadía el mensaje que los elementos de este nuevo astro no habían podido calcularse todavía; y, en efecto, para determinarlos se necesitaban tres observaciones hechas hallándose el astro en tres posiciones diferentes. Después indicaban que la distancia entre el proyectil y la superficie lunar «podía» evaluarse en unas dos mil ochocientas treinta y tres millas, o sea unas mil cien leguas.
Finalmente, terminaba emitiendo estas dos hipótesis: o la atracción lunar vencería y los viajeros llegarían a su destino, o el proyectil, detenido en una órbita inmutable, gravitaría en torno del disco lunar hasta la consumación de los siglos.