Ante la bandera
Ante la bandera Después de haber rodeado la parte del ribazo en que desemboca el túnel, llego a la ribera opuesta del lago. Como ya había notado, sobre esta ribera está el depósito de las mercancías traídas por la goleta Ebba en cada uno de sus viajes. Vastas excavaciones hechas en las paredes, pueden contener y contienen gran número de fardos.
Más allá se encuentra la fábrica de energía eléctrica. Al pasar por delante de las ventanas, distingo algunos aparatos de invención reciente, muy perfeccionados. Nada de esas máquinas de vapor que necesitan el empleo de la hulla y exigen un mecanismo complicado. No: como lo había supuesto, son pilas de un extraordinario poder las que alimentan las lámparas de la caverna y los dínamos del tug. Sin duda, también esta corriente se aplica a diversos servicios domésticos, tanto para dar calor a Bee-Hive como para la preparación de los alimentos. En una cavidad vecina es aplicada a los alambiques que sirven para la producción del agua dulce. Los habitantes de Back-Cup no se ven en la necesidad de recoger la lluvia que cae en abundancia en el litoral del islote; a algunos pasos de la fábrica de energía eléctrica hay una gran cisterna, semejante, salvo la proporción, a las que he visto en las Bermudas. En éstas se trataba de proveer a las necesidades de una población de diez mil habitantes… Aquí de un centenar de… ¡No sé aún cómo calificarlos!