Ante la bandera
Ante la bandera Es evidente que, tanto su jefe como ellos, han tenido serias razones para habitar en las entrañas de este islote… Pero ¿cuáles son?
Se explica que los religiosos se encierren entre los muros de su convento con la intención de separarse del resto de la humanidad. Pero ¡los súbditos del Conde de Artigas no tienen aspecto de benedictinos ni de cartujos!