Ante la bandera
Ante la bandera En suma: basta mirar a los huéspedes de Back-Cup para tener la seguridad de que no les faltan recursos. Son gente vigorosa, robustos tipos de marineros, curtidos por el calor de las bajas latitudes, de sangre rica y oxigenada por las brisas del Océano. No hay ni niños ni viejos: sólo hombres cuya edad varía entre los treinta y los cincuenta años.
Pero ¿por qué se han sometido este género de vida?… Además, ¿no abandonan nunca este extraño retiro?
Tal vez no tardaré en saberlo…