Ante la bandera
Ante la bandera La tripulación, ocupada en sacar el cargamento, acaba de depositar en las rocas diez cajas de regulares dimensiones.
La cubierta de estas cajas lleva en letras gruesas una marca particular; unas iniciales que Tomás Roch mira con minuciosa atención.
El ingeniero Serko ordena que las diez cajas, el contenido de cada una de las cuales puede ser calculado en un hectolitro, sean transportadas a los almacenes de la ribera izquierda, lo que se hace al momento, con ayuda de la canoa, por algunos tripulantes del barco submarino.
En mi opinión, estas cajas deben encerrar las sustancias cuya combinación o mezcla produce el explosivo y el deflagrador. Respecto a los aparatos, han debido de ser encargados a alguna fábrica del continente, y terminada su fabricación, la goleta irá a recogerlos y los traerá a Back-Cup.
De modo que esta vez la Ebba no ha vuelto con mercancÃas robadas y no es culpable de nuevos actos de piraterÃa. Pero ¡de qué poder más terrible va a estar armado Ker Karraje para la ofensiva y la defensiva en el mar! A creer a Tomás Roch, su Fulgurador es capaz de destruir de un solo golpe el hemisferio terrestre… Y ¿quién sabe si no lo intentará, algún dÃa?…