Ante la bandera
Ante la bandera Ker Karraje no ha cambiado más que algunas palabras con el ingeniero Serko. Por la tarde se han reunido y han conversado extensamente, paseando por delante de Bee-Hive. Terminada la conferencia, se han dirigido al pasadizo y penetrado en él, seguidos por el capitán Spada. ¡Que no pueda yo entrar tras ellos! ¡Que no pueda salir a respirar, aunque sólo fuera por un instante, el aire vivificador del Atlántico, del que Back-Cup no recibe, por asà decirlo, más que débiles bocanadas!
Del 26 de Septiembre al 10 de Octubre. Han transcurrido quince dÃas. Bajo la dirección del ingeniero Serko y de Tomás Roch se ha trabajado en el ajuste de las piezas. Después se han ocupado en el montaje de los soportes de lanzamiento. Son sencillos caballetes, provistos de canalones, cuya inclinación es variable y que será fácil instalar a bordo de la Ebba y hasta sobre la Plataforma del barco submarino cuando esté a flor de agua.
¡De forma que Ker Karraje va a ser dueño del Océano nada más que con su goleta! ¡Ningún navÃo de guerra podrá atravesar la zona peligrosa que dejará la Ebba! ¡Ah! ¡Si al menos mi documento hubiera sido recogido! ¡Si se conociese este escondite de Back-Cup, serÃa fácil, si no destruirle, evitar al menos su avituallamiento!