Ante la bandera
Ante la bandera 20 de Octubre. Con extrema sorpresa, esta mañana no he visto al barco submarino en su sitio de costumbre. Recuerdo que el dÃa anterior se han renovado los elementos de sus pilas, pero creà que era para tenerlas en este estado. Si ahora que el nuevo pasadizo está abierto ha partido, sin duda se trata de alguna expedición de piraterÃa por estos parajes. En efecto, nada falta ya en Back-Cup de las piezas y sustancias que necesita Tomás Roch.
Entretanto, estamos en la estación del equinoccio. El mar de las Bermudas es turbado por frecuentes tormentas. Los huracanes se desencadenan con extraordinaria violencia, lo que se conoce en los violentos golpes de viento que bajan por el cráter de Back-Cup, y en los torbellinos de vapor, mezclados con lluvia que llenan la vasta caverna, y también en la agitación de las aguas del lago, que cubren de espuma las rocas de las riberas.
Pero ¿es cierto que la goleta haya abandonado la ensenada de Back-Cup? ¿No es un barco muy débilaun con la ayuda de su remolcador— para afrontar mares tan irritados?
Por otra parte, ¿cómo admitir que el barco submarino, —por más que no debe temer el oleaje, puesto que encuentra la calma de las aguas a algunos metros más abajo de la superficie—, haya emprendido un viaje sin acompañar a la goleta?