Ante la bandera
Ante la bandera 22 de Octubre. Hoy he creÃdo deber preguntar al ingeniero Serko si la goleta se habÃa dado al mar con el barco submarino.
—SÃ, señor Hart —me ha respondido—, y aunque el tiempo sea detestable, nada hay que temer por nuestra querida Ebba.
—¿Se prolongará mucho su ausencia?
—La esperamos dentro de dos dÃas. Es el último viaje el que Conde de Artigas se ha decidido a emprender antes que las tormentas del invierno hagan estos parajes impracticables en absoluto.
—¿Viaje de placer… o de negocios?
El ingeniero Serko me responde sonriendo:
—¡Viaje de negocios, señor Hart, viaje de negocios! En el momento actual, nuestros aparatos están terminados, y en cuanto vuelva el buen tiempo no tendremos más que tomar la ofensiva…
—Contra los desdichados navÃos…
—¡Tan desdichados como ricamente cargados!
—¡Actos de piraterÃa, cuya impunidad espero que no os esté siempre asegurada! —exclamo.
—¡Cálmese usted, mi querido colega, cálmese usted!… Sabe usted que nadie descubrirá nunca el escondite de Back-Cup. ¡Nadie podrá revelar el secreto! Además, con esos aparatos de tan fácil manejo y de potencia tan terrible, nos será fácil destruir todo navÃo que pase en cierta extensión del islote.