Ante la bandera
Ante la bandera Hasta ésta se ha trabajado en disponer los caballetes sobre diversos puntos del litoral. Hay seis, que han sido transportados por el pasadizo a los lugares elegidos de antemano.
Hecho esto, el ingeniero Serko se reúne con Tomás Roch en el laboratorio. ¿Quiere, pues, ponerle al corriente de lo que pasa…, hacerle saber que una escuadra a la vista de Back-Cup, decirle que su Fulgurador va a servir para defender el islote?
Lo cierto es que unas cincuenta piezas cargadas con varios kilogramos del explosivo y de la materia que les asegura una trayectoria superior a la de todo otro proyectil, están prestos a hacer su obra de destrucción.
Respecto al líquido del deflagrador, Tomás Roch ha fabricado cierto número de tubos, y demasiado sé que no rehusará su concurso a los piratas de Ker Karraje.
Durante estos preparativos llega la noche. Una semiobscuridad reina en el interior de la caverna, pues no se han encendido más lámparas que las de Bee-Hive.
Vuelvo a mi celda, pues tengo interés en mostrarme lo menos posible.
¿No revivirán las sospechas que he inspirado al ingeniero Serko con la aproximación de la escuadra a Back-Cup?