Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral
Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral —¿Y en qué navegaremos por el lago? —se burló Sir Murray.
—No se rÃa usted, amigo mÃo —dijo Mokoum—. Podemos usar la chalupa.
—¡Es cierto! —exclamó Emery.
HabÃan olvidado que la chalupa estaba a buen recaudo, y la noticia les devolvió un poco de la esperanza perdida. El coronel Everest movió la cabeza con gesto preocupado y dijo:
—No podemos irnos todavÃa.
—¿Por qué? —preguntó Mokoum.
—Aún no hemos terminado las operaciones.
—¿Qué operaciones?
—¡La medición del meridiano!
—¿Y van a quedarse aquà a medir el dichoso meridiano mientras los makololos nos acechan? —el bushman empezaba a no entender a aquellos hombres.
—No tenemos otro remedio —afirmó el coronel—. Debemos terminar el trabajo que hemos comenzado.
—Desde luego —respondieron a una los astrónomos.