Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral
Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral —Rodearemos la catarata. Un acarreo de algunos kilómetros nos permitirá después reemprender la navegación más arriba de los saltos de agua. A partir de ese punto y hasta Lattakou, si no estoy en un error, los cursos de agua son navegables para un navÃo cuyo calado es poco considerable.
—Asà es, señor, pero ese vaporcito debe de tener un peso tal que…
—Esta embarcación es una verdadera maravilla —le interrumpió el coronel Everest—. Se trata de una obra maestra salida de los talleres de «Leard y CompañÃa» de Liverpool. Se desmonta pieza por pieza y se vuelve a montar con una facilidad extraordinaria.
—¿Cómo es eso posible?
—Sólo se precisan una llave y unos pernos para desmontarla y montarla… Según tengo entendido, ha venido usted en un carromato, ¿no es cierto?
—Efectivamente. Nuestro carromato se encuentra en un campamento situado a un kilómetro de este lugar.
—Muy bien. Pediremos al bushman que lo haga traer hasta aquà y cargaremos en él las piezas de la embarcación y su máquina, igualmente desmontable. Luego ganaremos más arriba el punto en que el Orange vuelve a ser navegable.