Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral
Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral —No podrÃa decir lo mismo de mi compatriota Sir John Murray, pues se trata de un personaje muy británico. Lo cierto es que creo que demuestra mayor interés por la caza que por los cálculos matemáticos, y preferirá perseguir a un elefante antes que perder tiempo en largas discusiones cientÃficas.
—De modo que sólo podremos contar con nosotros mismos —dijo Zorn.
—Asà es. Sólo nosotros podremos limar el contacto difÃcil de nuestros jefes. Si la ocasión se presenta, y Dios no lo quiera, habremos de estar muy unidos.
—¡Siempre unidos!
Y, diciendo esto, Zorn tendió la mano a su compañero, sellando asà un pacto de mutua y leal amistad.
Mientras tanto, la caravana seguÃa su descenso hacia las regiones del Sudoeste. En la jornada del 4 de marzo, al mediodÃa, los viajeros alcanzaron la base de las colinas que venÃan bordeando desde Lattakou.
Mokoum habÃa conducido a los expedicionarios hasta la llanura, pero esa llanura, todavÃa ondulada, no servÃa para realizar los primeros trabajos de triangulación. Por consiguiente, la marcha hacia delante no se interrumpió.
Hacia el final de la jornada, los viajeros llegaron a una de esas estaciones ocupadas por colonos nómadas, en busca de la riqueza de ciertos pastos que sirven de asentamiento a los trashumantes boers.