Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral
Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el Africa Austral Un dÃa, la disputa se hizo lo bastante viva como para que Strux le dijera al coronel Everest:
—No grite usted tan alto, profesor. No olvide que está hablando con astrónomos pertenecientes al observatorio de Pulkowa, cuyo potente telescopio ha permitido reconocer que el disco de Urano es completamente circular.
—Puedo hablar tan alto como desee —repuso el coronel—, pues tengo el honor de pertenecer al observatorio de Cambridge, cuyo poderoso telescopio ha permitido clasificar, entre las nebulosas irregulares, nada menos que la de Andrómeda.
—Pues sepa usted —añadió Strux— que el telescopio de Pulkowa hace visibles las estrellas de decimotercera magnitud.
—Es usted quien ha de saber que el telescopio de Cambridge ha permitido descubrir el famoso satélite que causó las perturbaciones de Sirio.
Cuando dos sabios llegan a discutir como niños, ya es posible saber que la reconciliación se hace difÃcil. Era, pues, de temer que el porvenir de la expedición se viera comprometido por aquella incurable rivalidad.
Pero, una vez más, la sangre no llegó al rÃo y, una vez más, la Naturaleza fue la responsable directa de este hecho. El tiempo cambió repentinamente el dÃa 30.