Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés LA GRANJA DE KERWAN
QUE Hormiguita no hubiera vivido dichoso en la provincia del Ulster parecía verdad, aunque nadie supo cómo había pasado sus primeros años en algún pueblo del condado de Donegal.
La ciudad de Connaught no había sido más clemente con él, ni cuando recorría las calles del condado de Mayo bajo el látigo de Thornpipe, ni en el condado de Galway durante los dos años que permaneció en la Ragged-School.
En la provincia de Munster, gracias al capricho de una cómica, tal vez hubiera podido esperar que su miseria había concluido. ¡No! Acababa de ser abandonado, y ahora los azares de su existencia le iban a arrojar al fondo del Kerry, al extremo sudoeste de Irlanda. Esta vez unas personas habían tenido piedad de él… ¡Quizás jamás le abandonasen!
En uno de los distritos del norte del condado de Kerry, cerca del río Cashen, está situada la granja Kerwan. A unas doce millas se encuentra Tralée, la capital, de donde, a creer las tradiciones, San Bradán partió el siglo VI para ir a descubrir América antes que Colón. De aquí nacen las diversas vías férreas de Irlanda meridional.
Este territorio, muy accidentado, tiene las montañas más altas de la isla, tales como los montes Clanaraderry y los Stacks.
