Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés Nosotros, que no hemos tenido nunca el honor de ver a la soberana del Reino Unido, emperatriz de las Indias, en sus salones de fiesta, no sabemos decir si la figura representa a Su Majestad con fidelidad escrupulosa.
Sin embargo, admitiendo que ciña la corona en las grandes solemnidades, es dudoso que su mano empuñe un cetro semejante al tridente de Neptuno. Lo más sencillo es creer a Thornpipe, y esto fue lo que sabiamente hicieron los espectadores.
—A la derecha de la Reina —siguió Thornpipe—, llamo la atención del público sobre sus Altezas Reales, el prÃncipe y la princesa de Gales, tales como les han podido ver en su último viaje a Irlanda.
No se engaña. He ahà al prÃncipe de Gales con uniforme de mariscal de campo del ejército británico, y la hija del rey de Dinamarca con un magnÃfico vestido de encajes figurado por un pedazo de papel de plata.
Al otro lado están el duque de Edimburgo, el de Connaught, el de Fife, el prÃncipe de Battenberg, sus esposas, en fin, toda la familia real, describiendo un semicÃrculo ante el trono. Cierto que estos muñecos, parecido garantizado, todos con sus trajes de ceremonia, sus caras iluminadas y sus actitudes, dan una idea muy exacta de la corte de Inglaterra.