Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés —Irá también a prevenir a mi abogado, mister Laird, a Newmarket, que quiero hablar con él de este asunto, y que le espero aquÃ.
—Será prevenido hoy mismo.
—¿Parte?
—Al instante. Antes de esta noche estaré de vuelta.
—¡Bien!
Esto acaecÃa en la mañana del 29 de abril. Sin decir a nadie lo que iba hacer en Kanturk, mister Scarlett ordenó que le ensillaran uno de los mejores caballos, y se preparaba a montar en él cuando el sonido de una campana se dejó oÃr en la puerta de servicio junto a la habitación del conserje.
Abrióse la puerta, y un niño como de unos diez años apareció en el umbral.
Era Hormiguita.