Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés EL ENTIERRO DE UNA GAVIOTA
¿EN el curso de su penosa existencia en la degradante atmósfera de los andrajosos, no volvÃa Hormiguita alguna vez la vista al pasado? Que un niño feliz con los cuidados que le rodean y las caricias que se le prodigan se entregue a la alegrÃa de vivir, sin pensar en lo que ha sido ni en lo que será, abandonándose al esparcimiento de su edad, cosa es que se concibe, esto es lo que debe ser. Pero no sucede lo mismo cuando el pasado sólo ha sido de sufrimientos, y el porvenir aparece con sombrÃo aspecto. Se mira adelante después de haber mirado atrás.
¿Y qué veÃa Hormiguita al volver la vista uno o dos años atrás? Aquel Thornpipe brutal y despiadado, al que temÃa encontrar a la vuelta de alguna calle extendiendo sus manos para cogerle de nuevo. También le asaltaba un recuerdo vago y terrible; el de la cruel mujer que le maltrataba, y el de aquella jovencilla que le mecÃa en sus rodillas.
—Creo recordar que se llamaba Sissy —dijo un dÃa a su compañero.
—¡Qué nombre más bonito! —respondió Grip.
