Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés CAMBIO DE COLOR Y DE ESTADO
¿EL 16 de noviembre de 1885 habÃa en Irlanda —¿qué decimos?— en todas las islas Británicas, en toda Europa, en el Universo entero, un lugar cualquiera, que contuviese mayor dicha que el bazar de «Los pequeños bolsillos» bajo la razón social Little boy and Co.? Nos negamos a creerlo, a no ser que este sitio estuviese en el mejor rincón del ParaÃso.
Sissy ocupaba la mejor habitación de la casa. Acababa de reconocer en el dueño al niño que se habÃa escapado por un agujero fuera de la choza de la Hard, ahora un joven vigoroso.
En la época en que se habÃan separado contaba Sissy siete años escasos; ahora tenÃa dieciocho. Pero fatigada por el trabajo, herida por las privaciones, ¿llegarÃa a ser lo que era a no haber vivido en medio de la debilitante atmósfera de las fábricas?
HacÃa once años que no se habÃan visto; y sin embargo, Hormiguita habÃa reconocido a Sissy sólo por la voz, con más seguridad que la hubiera reconocido por el rostro. Por su parte, Sissy encontraba en su corazón todos los recuerdos del niño.
Hablaban de esto cogidos de las manos, mirando este pasado como un espejo de sus miserias.
