Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés —¡Tu hermana mayor, chiquillo! Yo no sé lo que es… No sé expresarme… Si supiera…
Se expresaba muy bien, por el contrario, al menos según pensaba Kat, y no habÃan transcurrido tres semanas desde el regreso de Grip, cuando ella dijo a Hormiguita:
—Nuestro Grip está como los animales que mudan. De negro que era está en camino de recobrar su color natural… el blanco, y no creo que permanezca mucho tiempo a bordo del Vulcan.
Ésta era también la opinión que tenÃa mister O’Brien.
Sin embargo, el 15 de marzo, cuando el Vulcan se disponÃa a marchar a América, el primer fogonero, al que todos habÃan acompañado hasta el puerto, estaba en su sitio. ¿PretendÃa que el Vulcan no pudiera pasarse sin él?
Cuando volvió el 13 de mayo, después de siete semanas de ausencia, se habÃa acentuado su cambio de color. HÃzosele una excelente acogida. Hormiguita, Kat y Bob le estrecharon entre sus brazos. Pero las demostraciones de él no fueron tantas, y se contentó con dar un solo beso en la mejilla derecha de Sissy, que sólo uno habÃa depositado en su mejilla izquierda.