Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés Toda la industria de Limerick se reduce a la elaboración de jamones; es una agradable ciudad, en la que el elemento femenino es muy bello, cosa fácil de comprobar durante las representaciones de Miss Anna Waston.
Confesemos que estas actrices no son de una personalidad tal que reclamen un muro para su vida privada: no, lo que ellas harán más bien es construir sus casas de cristal el dÃa en que los arquitectos sepan construirlas asÃ. Después de todo, Miss Anna Waston no tenÃa por qué ocultar lo que habÃa pasado en Galway. Desde el dÃa siguiente a su llegada no se cesaba de hablar en los salones de Limerick de la Ragged-School. Extendiese el rumor de que la heroÃna de tantos dramas habÃase arrojado en medio de las llamas para salvar a un niño, y ella no lo desmentÃa.
Tal vez llegóselo a creer ella misma, como sucede con frecuencia a muchos habladores… Lo cierto era que ella habÃa llevado un niño a George Royal Hotel, un niño que querÃa adoptar, un huérfano al que darÃa su nombre, puesto que él no lo tenÃa.
—Hormiguita —habÃa respondido cuando la actriz le preguntó cómo se llamaba.
Pues bien: Hormiguita vale tanto como Eduard o Arthur, y por otra parte, ella le prodigarÃa los baby, los bebery, los babiskly y otros equivalentes maternales usados en Inglaterra.