Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras NAVEGACIÓN PELIGROSA
SHANDON, el doctor Clawbonny, Johnson, Foker y Strong, el cocinero, se embarcaron en la ballenera y se trasladaron a la playa.
El gobernador, su mujer y sus cinco hijos, todos de raza esquimal, se presentaron cortésmente a los visitantes para cumplimentarles. El doctor, en su cualidad de filólogo, chapurreaba el danés lo suficiente para establecer relaciones amistosas. Además, Foker, intérprete de la expedición al mismo tiempo que icemaster, poseía unas veinte palabras de la lengua groenlandesa, y con veinte palabras se puede hacer algo, si el que las sabe no es muy ambicioso.

El gobernador, nacido en la isla de Disko, no había salido nunca de su país natal. Cumplimentó a los recién llegados en nombre de su ciudad, que se componía de tres casas de madera para su familia y el ministro luterano, de una escuela y de almacenes de cuyo abastecimiento se encargaban los buques náufragos. El resto consistía en chozas de nieve en que los esquimales entran a rastras por la única abertura que tienen.
Una gran parte de la población había salido al encuentro del Forward, y más de un natural se adelantó hasta en medio de la bahía, en su kaiak, que tenía, quince pies de largo y, todo lo más, dos de ancho.