Aventuras del capitan Hatteras

Aventuras del capitan Hatteras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Mientras estaba el doctor completando sus estudios etnográficos, Shandon, siguiendo las instrucciones que tenía recibidas, se ocupaba en procurarse medios de transporte por los hielos; tuvo que pagar cuatro libras por un trineo y seis perros. Aun así le costó no poco trabajo vencer las repugnancias que manifestaban los naturales a deshacerse de ellos.

Shandon hubiera querido también reclutar a Hans Christian, el hábil conductor de perros que formó parte de la expedición del capitán McClintock; pero Hans se hallaba entonces en la Groenlandia meridional.

Púsose entonces sobre el tapete la cuestión: ¿Se hallaba en Uppernawik un europeo que aguardaba el paso del Forward? ¿Tenía el gobernador conocimiento de que un extranjero verosímilmente inglés, se hubiese fijado en aquellos parajes? ¿A qué época se referían las últimas relaciones con buques balleneros o de otra clase?

A estas preguntas el gobernador respondió que hacía más de diez meses que ni un solo extranjero había desembarcado en aquella parte de la costa.

Shandon se hizo dar los nombres de los balleneros últimamente llegados, y no reconoció ninguno. Motivos había para estar desesperado.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker