Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Así sucedía respecto al Forward. Y aunque la mayoría de los espectadores no podían formar las conjeturas atinadas del contramaestre Cornhill, las suposiciones acumuladas por espacio de tres meses eran suficientes para hacer el gasto en las conversaciones liverpoólicas.
El buque se había construido en el astillero de Birkenhead, verdadero arrabal de la ciudad, situado en la orilla izquierda del Mersey, y puesto en comunicación con el puerto por la incesante circulación de los barcos de vapor.
El constructor, «Scott y Cía.», uno de los más hábiles de Inglaterra, había recibido de Ricardo Shandon un presupuesto y un plano detallado, en el cual estaban indicados con la mayor exactitud el tonelaje, las dimensiones y el gálibo del buque. Se adivinaba en el proyecto la perspicacia de un marino consumado. Pudiendo Shandon disponer de fondos considerables, empezaron los trabajos, y por recomendación del propietario desconocido se llevaron a cabo con toda rapidez.