Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras 
La voz vibrante, los gestos apasionados, la fisonomÃa ardiente de Hatteras, produjeron un efecto indescriptible.
La tripulación, ya conmovida por la presencia de aquellas tierras funestas, exclamó unánime:
—¡Al Norte! ¡Al Norte!
—¡Pues, bien! ¡Al Norte! ¡La salvación y la gloria están allÃ! ¡Al Norte! ¡El cielo se declara por nosotros! ¡El viento ha variado! ¡El paso está libre! ¡Vira en redondo, timonel!
Los marineros corrieron a la maniobra; los icestreams se iban desprendiendo poco a poco; el Forward evolucionó rápidamente y se dirigió forzando la máquina hacia el canal de McClintock.