Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras —VarÃa según su naturaleza —respondió el doctor—. Las aves son los animales de más elevada temperatura, y entre ellas las más notables son el ánade y la gallina, cuyo calor pasa de 110° (+ 43° centÃgrados), al paso que el halcón, por ejemplo, no llega más que a los 104° (+ 40° centÃgrados), y vienen en segundo lugar los mamÃferos, entre ellos los hombres. La temperatura de los ingleses es, en general, de 101° (+ 37° centÃgrados).
—Estoy seguro de que el señor Altamont va a reclamar algún grado más para los americanos —dijo Johnson riendo.
—Algunos hay que queman —dijo Altamont—; pero como yo no les he colocado nunca un termómetro en el tórax ni debajo de la lengua, nada seguro puedo decir acerca del particular.
—La diferencia —respondió el doctor— no es sensible entre los hombres de razas distintas, cuando se hallan colocados en idénticas circunstancias, aunque sea diferente su género de alimentación; y añadiré que la temperatura humana es casi la misma en el ecuador y en el Polo.
—AsÃ, pues —dijo Altamont—, ¿nuestro calor propio es el mismo aquà que en Inglaterra?