Aventuras del capitan Hatteras

Aventuras del capitan Hatteras

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Entretanto, prosigamos nuestra marcha —dijo el doctor—; pero ojo alerta.

Los cazadores vigilaron con atención, pues podían temer que algunos osos se hubieran emboscado detrás de los montecillos de hielo. Más de una vez tomaron los gigantescos témpanos por osos, pues muchos tenían su tamaño y su blancura. Pero al cabo, con gran satisfacción suya, comprendieron que todo eran ilusiones.

Regresaron, por fin, al cono, y desde allí su mirada no descubrió ningún peligro desde el cabo Washington hasta la isla Johnson.

Nada vieron; todo era inmovilidad y blancura; nada oyeron: ni un rumor, ni un chasquido.

Entraron en la casa de nieve.

Pusieron a Hatteras y a Johnson al corriente de la situación, y se resolvió vigilar con la atención más escrupulosa. Vino la noche; nada turbó su calma espléndida, nada se oyó que indicase la inminencia de un peligro.

Al día siguiente, al rayar el alba, Hatteras y sus compañeros, bien armados, fueron a reconocer el estado de la nieve, y en ella encontraron huellas idénticas a las de la víspera, pero más cercanas. Evidentemente, los enemigos tomaban sus disposiciones para el sitio de «Fuerte Providencia».

—Han abierto su segunda paralela —dijo el doctor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker