Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras —Escuchad, Hatteras, aún tengo que haceros otra: ¿Me creéis un buen inglés como vos, y ambicioso de gloria para mi paÃs?
Hatteras fijó en el doctor una mirada de sorpresa.
—Sà —respondió, procurando adivinar el objeto de su pregunta.
—Queréis llegar al Polo Norte —repuso el doctor—. Concibo vuestra ambición, de la cual participo; pero para llegar a este objeto es preciso hacer lo necesario.
—¿Y qué? ¿Hasta ahora no lo he sacrificado todo para lograrlo?
—No, Hatteras; no habéis sacrificado vuestras repulsiones personales, y en este mismo momento os veo dispuesto a rechazar los medios indispensables para alcanzar el Polo.
—¡Ah! —respondió Hatteras—. AludÃs a esa lancha, a ese hombre…