Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras —Pues bien, veamos lo que sucedió después, y si el paso del Noroeste ha sido salvado. Notad que si se eslabonasen los descubrimientos de Parry con los de McClure, hallarÃamos que se ha dado la vuelta entera a las costas septentrionales de América.
—Pero no la ha dado ningún buque —respondió Altamont.
—No, pero la ha dado un hombre. Prosigamos. McClure fue a la isla de Melville para visitar al capitán Kellet, y en doce dÃas anduvo las 70 millas que separan la bahÃa de Mercy de Winter-Harbour. Convino con el comandante del Herald en enviarle sus enfermos, y volvió a su buque. Otro, en lugar de McClure, hubiese creÃdo haber hecho ya bastante, pero el intrépido joven quiso aún probar fortuna. Entonces, y sobre eso llamo particularmente vuestra atención, entonces su teniente Creswell, acompañando a los enfermos e inválidos del Investigator, salió de la isla de Mercy, ganó Winter-Harbour, y después de un viaje de 470 millas entre los hielos, alcanzó el 2 de junio la isla Beechey, y algunos dÃas después, con doce hombres, pasó a bordo del Phoenix.
—Donde yo servÃa entonces —dijo Johnson— con el capitán Inglefield, y regresamos a Inglaterra.
—Y el 7 de octubre de 1853 —prosiguió el doctor—, Creswell llegaba a Londres después de haber salvado todo el espacio comprendido entre el estrecho de Behring y el cabo Farewell.