Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Empezó a soplar con violencia una brisa del Sudeste que degeneró pronto en un verdadero huracán. Mugía por entre los peñascos coronados de nieve y las montañas de hielo, las cuales, no obstante hallarse en tierra firme, afectaban formas de hummocks y de icebergs. Su presencia en aquellas elevadas mesetas era inexplicable hasta para el doctor, que sabía explicarlo todo.

Sucedió a la tempestad un tiempo caliente y húmedo, que produjo un general deshielo. Resonaban en todas direcciones los chasquidos de los témpanos mezclados con el estrépito más imponente de los aludes.