Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras A mayor profundidad, los ballenópteros de hocico puntiagudo, los anamarcos groenlandeses, prolongados y negruzcos, los cachalotes gigantescos, especie difundida en el seno de todos los mares, nadaban en medio de bancos de ámbar gris, en que se daban batallas homéricas que enrojecÃan el océano en una superficie de muchas millas, y los fisalos cilÃndricos, y el voluminoso tegusik del Labrador, y los delfines de aleta dorsal en forma de sable, y toda la familia de focas y de morsas, los perros, los caballos, los osos marinos, los leones, los elefantes de mar estaban al parecer paciendo en las húmedas praderas del océano. El doctor contemplaba aquellos innumerables animales con tanta facilidad como se pueden contemplar los crustáceos y los peces al trasluz de los depósitos de cristal del Zoological Garden.
¡Qué belleza, qué variedad, qué poder en la Naturaleza! ¡Cuán extraño y prestigioso parecÃa todo en el seno de aquellas regiones circumpolares!